martes, 31 de mayo de 2011

La autoridad positiva


«Érase una vez un cuartel donde había cinco puestos de guardia, con vigilancia las 24 horas del día. Un soldado en pie, fusil en mano, debía soportar cualquier inclemencia del tiempo de la forma más imperturbable posible.
Pero llegó al cuartel un soldado educado en la familia y en la escuela en un sistema de disciplina inductiva. En su primera guardia, dedicó todos sus turnos a intentar descubrir las razones de estos cínco puestos de guardia. Finalmente, le pareció razonable, en términos militares, el que, en una institución con armas, hubiera puestos de guardia; y el que éstos se situaran en lugares estratégicos, por donde algún terrorista o delincuente pudiera entrar. Pero fue incapaz de descubrir una sola razón que justificara el quinto puesto de guardia: estar de pie, junto a un banco de madera, en medio del patio interior del cuartel.
Sorprendido empezó a preguntar, siguiendo el orden reglamentario, a su cabo, sargento, teniente, capitán, etc. Y todos le dieron la misma respuesta: siempre ha existido ese puesto de guardia ahí; por algo será, limítate a obedecer y calla. Pero él no calló, incluso en el ejército..., hasta que alguien le animó a hablar con un coronel retirado, el más antiguo al que pudo llegar.
Esto sucedía el año 1989. Cuando visitó al coronel, ya viejecito, en su propia casa, le preguntó si sabía el motivo de ese quinto puesto de guardia. El coronel abrió los ojos con espanto y le dijo: «Están locos, ¿aún sigue ahí el soldado? El día que yo me jubilaba, hace ya 15 años, en 1974, habíamos pintado el banco y pedí que pusieran un soldado de guardia para que nadie se manchara».

lunes, 30 de mayo de 2011

Problemas que son oportunidades


FLUIR CON LA VIDA
"Si un problema tiene solución, ¿para qué perturbarse? Y si no la tiene, ¿para qué perturbarse?" (proverbio chino)
En una aldea vivía un granjero muy sabio que compartía una pequeña casa con su hijo. Un buen día, al ir al establo a dar de comer al único caballo que tenían, el chico descubrió que se había escapado. La noticia corrió por todo el pueblo. Tanto es así, que los habitantes enseguida acudieron a ver al granjero. Y con el rostro triste y apenado, le dijeron: "¡Qué mala suerte habéis tenido, para un caballo que poseíais y se os ha marchado!". Y el hombre, sin perder la compostura, simplemente respondió: "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".
Unos días después, el hijo del granjero se quedó sorprendido al ver a dos caballos pastando enfrente de la puerta del establo. Por lo visto, el animal había regresado en compañía de otro, de aspecto fiero y salvaje. Cuando los vecinos se enteraron de lo que había sucedido, no tardaron demasiado en volver a la casa del granjero. Sonrientes y contentos, le comentaron: "¡Qué buena suerte habéis tenido. No solo habéis recuperado a vuestro caballo, sino que ahora, además, poseéis uno nuevo!". Y el hombre, tranquilo y sereno, les contestó: "Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?".
Solo veinticuatro horas más tarde, padre e hijo salieron a cabalgar juntos. De pronto, el caballo de aspecto fiero y salvaje empezó a dar saltos, provocando que el chaval se cayera al suelo. Y lo hizo de tal manera que se rompió las dos piernas. Al enterarse del incidente, la gente del pueblo fue corriendo a visitar al granjero. Y una vez en su casa, de nuevo con el rostro triste y apenado, le dijeron: "¡Qué mala suerte habéis tenido. El nuevo caballo está gafado y maldito. Pobrecillo tu hijo, que no va a poder caminar durante unos cuantos meses!". Y el hombre, sin perder la compostura, volvió a responderles: "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".
Tres semanas después, el país entró en guerra. Y todos los jóvenes de la aldea fueron obligados a alistarse. Todos, salvo el hijo del granjero, que al haberse roto las dos piernas debía permanecer reposando en cama. Por este motivo, los habitantes del pueblo acudieron en masa a casa del granjero. Y una vez más le dijeron: "¡Qué buena suerte habéis tenido. Si no se os hubiera escapado vuestro caballo, no habríais encontrado al otro caballo salvaje. Y si no fuera por este, tu hijo ahora no estaría herido. Es increíble lo afortunados que sois. Al haberse roto las dos piernas, tu muchacho se ha librado de ir a la guerra!". Y el hombre, completamente tranquilo y sereno, les contestó: "Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?". (Tomado de Borja Vilaseca "Problemas que son oportunidades" El País semanal 08-05-2011)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Educación de la voluntad 5


Mantener el esfuerzo y saber aplazar la recompen¬sa es la cuarta destreza esencial de la voluntad. La re¬sistencia, la capacidad de aguante, una cierta dureza para soportar las molestias, forman parte de este aprendizaje de la libertad. Los deportes, el ejemplo de los padres, las actividades compartidas, los esfuerzos recompensados y la apelación a los mecanismos del deber, ayudan a formar estas destrezas.

Educación de la voluntad 4


La tercera destreza voluntaria es tomar decisiones. Eso es tan difícil para un niño como lo es para un adulto. El niño lo quiere todo y la salida del pensa¬miento mágico en que todavía vive, el aprendizaje del principio de realidad, supone aprender que no se pue¬de tener todo. Hay sentimientos que dificultan la toma de decisiones, por ejemplo, el miedo. Liberarse de los miedos es un aprendizaje necesario para todos, pequeños y adultos.

Educación de la voluntad 3


La capacidad de deliberar, es decir, de buscar alternativas ante un problema debe ensayarse en cuanto el niño tenga la suficiente habilidad lingüística. Ante una dificultad, el niño debe sentir el apoyo amoroso de sus padres, pero también debe saber que es él quien puede resol¬verlo. Ayudarle a encontrar una solución es un ejerci¬cio indispensable de interacción educativa entre los pa¬dres y el niño. Mediante la conversación sobre los problemas, las actividades guiadas y las actividades compartidas, el niño va aprendiendo a dirigir inteli¬gentemente su comportamiento, a seguir el orden en la realización de un plan, en prestar atención a los as¬pectos relevantes, a mantener el esfuerzo.

La educación de la voluntad 2




El niño debe en primer lugar, aprender a controlar sus impulsos y a regular sus emociones. Estos son los consejos que da Terry Brazelton:
1. Debe asegurarse de que su hijo le está prestando atención.
2. Deje claro que debe renunciar a dicho impulso: «No puedes cogerlo». O, si llega un poco tarde: «Pon eso donde estaba».
3. Si es necesario, deténgale físicamente para que no lleve a cabo el comportamiento no de¬seado.
4. Cuando es posible, ofrézcale una alternativa al niño. «Coge eso otro».
5. Que la alternativa sea una oferta de tomar o de¬jar, no una negociación.
6. Siga la evolución del niño. Tarda en ser capaz de obedecer.
7. Simpatice con su decepción. «Que desagrada¬ble es no poder hacer todo lo que queremos, -verdad?»
8. Ayúdele a comprender por qué no puede cumplir su deseo.
9. Consuélele y asegúrele que poco a poco apren¬derá a controlarse a sí mismo.
10. Como a lo largo del día tendrá que decirle mu¬chas veces «no», intente encontrar alguna oca¬sión para decirle «sí».
11. No considere la insistencia de su hijo un ataque personal. Intente averiguar lo que está inten¬tando aprender a través de su mal comporta-miento.
12. Comparta con los demás adultos la responsabi¬lidad del aprendizaje de las normas.

La educación de la voluntad


Tomado de José Antonio Marina “ La recuperación de la autoridad: crítica de la educación permisiva y de la educación autoritaria”. Versátil Ediciones, Madrid, 2009.

"La educación de la libertad tiene dos niveles:
- el primero, la construcción de la voluntad por parte del niño.
- el segundo, proporcionarle sistemas de orientación, unos principios éticos básicos.

La construcción de la voluntad es imprescindible porque es el órgano psicológico de la libertad. Una vez más, se trata de aprender cuatro destrezas: detener el impulso, deliberar, decidir, soportar el esfuerzo para llevar a cabo la decisión."

Capicua, un cortometraje que merece la pena

Un homenaje a los maestros y maestras de Educación Infantil, y a todos los que trabajando ayudando a los demás.

viernes, 6 de mayo de 2011

INCONDICIONALIDAD Y FOMENTO DE AUTOESTIMA

- Demostrar estima a los hijos



o Sea claro en las expectativas sobre su hijo



o Reconozca los esfuerzos no sólo los resultados



o Establezca objetivos en función de los intereses de su propio hijo



o Alabe a su hijo



o Corrija lo que no va bien:



§ Focalice la conducta



§ Dígales los motivos por los que cambiar



§ Sea coherente con eso que usted solicita



§ Sea paciente



§ No dedique más tiempos a lo que está mal



§ Procure dedicar más tiempo a lo positivo



§ Explique las normas y defínalas correctamente



§ Sabes que te quiero, esto no te lo voy a permitir.

INCONDICIONALIDAD Y FOMENTO DE AUTOESTIMA

- Vea a su hijo con realismo en lugar de proyectar sobre él sus expectativas o el modelo que desea de su hijo.


o Tendrá expectativas realistas


o Sus exigencia será realistas


o Su hijo podrá ser auténtico


o Descubrirá los valores que tiene


§ Para ver a su hijo de manera realista


· Haga una descripción detallada de su hijo: su figura física, sus características de personalidad, sus relaciones con padres, amigos, profesores, su manera de afrontar el éxito o el fracaso. Escriba lo que dicen otras personas de él.


· Haga dos listas: una con las cosas positivas y otra con las negativas.


· Repase la lista positiva y selecciones 3 cosas que quiere potenciar


· Refuerce esas características positivas: observelas, señalelas, potencielas


· Repase la lista negativa. Si se trata de conductas o características que pueden desaparecer es importante que empiece preguntándose. ¿Eso es realmente negativo?¿Qué expresa?¿Tiene un lado positivo la conducta?

INCONDICIONALIDAD Y FOMENTO DE LA AUTOESTIMA

Aprender a mirar y escuchar a los hijos como forma de percibir e interpretar bien sus demandas.


o Estar realmente disponible


o No se distraiga mientras habla con sus hijos


o Escuche activamente


o Demuestre interés por las cosas de su hijos


o Aprenda a descubrir lo que quiere decirle


o No precipite consejos


o Acepte los sentimientos emocionales que su hijo manifiesta.


o Sea sincero y espontáneo en todo este proceso.

INCONDICIONALIDAD Y FOMENTO DE LA AUTOESTIMA

En realidad, la función de las figuras de apego que da sentido a todas las demás es la incondionalidad: los niños necesitan sentirse aceptados y queridos incondicionalmente. Los padres tienen que ser un espejo bueno, incondicional, en el que siempre los hijos puedan verse sin ser rechazados. A lo largo de la vida, los niños se van a ver en mucho espejos exigentes y hasta despiadados. Para estar seguros que la vida vale la pena y de que ellos son valiosos, es necesario que tengan uno o varios espejos incondicionales.



Este es el mensaje.


“ Te acepto y te quiero como eres. Tu eres único y siempre podrás contar conmigo. Nunca pondré condiciones a esta aceptación y este cariño. Si te aconsejo y te exijo es porque tengo el deber de protegerte y de ayudarte a desarrollar tus mejores posibilidades. No lo hago para que seas como yo quiero, para que realices el proyecto que yo me he hecho de ti. Tu vida es única y te pertenece. Cuenta conmigo incondicionalmente para ayudarte a vivirla de la forma que tu vayas construyendo. Sea cual sea el camino y los resultados, me tendrás a tu lado, mi amor no te pedirá cuentas ni pago alguno.” (Tomado de Félix lópez "Necesidades de la infancia y adolescencia: respuesta familiar, escolar y social)

martes, 3 de mayo de 2011

Ideas para superar el negativismo de los hijos

Una ayuda para solicitar colaboración



Métodos más usados para que los niños colaboren:


- reproches y acusaciones


- insultos


- amenazas


- órdenes


- Sermones moralizantes


- Advertencias


- Victimismo


- Comparaciones


- Sarcasmos


- Profecías negativas



Tácticas para que los hijos colaboren


- Describir. Describa lo que ve o describa el problema.


- Dar información


- Exprese sucintamente


- Comentar los propios sentimientos


- Escribir una nota




Tomado del libro de FAber y Malish " Cómo hablar para que tus hijos te escuchen y cómo escuchar para que tus hijos hablen". Editorial Médici.

lunes, 2 de mayo de 2011

Funcionar bien como persona 8

Funcionar bien como persona es no preocuparte por si no funcionas tal y como acabo de describir. Esto no es una exigencia, ni un manual. Es una voluntad. Basta con que la tengas, que des el «sí quiero», y que te permitas las experiencias necesarias para alcanzar aquello que sea para ti funcionar bien como persona.



Cuando funcionamos bien como personas, funcionamos bien en los diferentes contextos de nuestras vida, en las relaciones que desempeñamos y en las relaciones que tenemos. Es como si primero nos ordenásemos nosotros. Y ese (Mimo interno es el que comunicamos a los demás y, por lo tanto, lo expandimos y lo inspiramos. Cuando de nuevo vuelve a producirse algún desorden, quien funciona bien va sabe lo que tiene que hacer. Ordenarse de nuevo. En cambio cuando nos dejamos arrastrar por la marea de los sucesos que nos envuelven, es fácil no solo desordenarse, sino incluso, perderse. Es la sensación que tiene mucha gente que lleva tiempo sin atenderse a sí misma. Por eso, es necesario ponerse en orden de vez en cuando, sobre todo cuando hemos pasado por el caos.

Aprendizaje basado en proyectos + ideas

ABP y proyectos de comprensión from alju37